Después de todo, acabo siendo real y al fin y al acabo las cosas
reales acaban perdiendo la mágica. Dejan de ser lo que soñamos, lo que habíamos idealizado, dejan de pertenecer al mundo de los sueños, al mundo de libros y de películas. Para convertirse en una realidad, en un momento que nos marcará, algo irremplazable que tantas horas había ocupado en nuestra cabeza. sin embargo no nos quedará otra que buscarnos otro sueño por el que creer ya que a veces la realidad que vivimos es algo totalmente agridulce.

No hay comentarios:
Publicar un comentario