Hay ocasiones que debemos olvidar lo que queremos y recordar lo que merecemos.
Iba caminando por calle algo ligera ya que era de noche y las calles estaban algo solas cuando derrepente de lejos divise a un chico con una camiseta azul no le enfoque bien la cara seguí caminado ligera para llegar cuanto antes a casa, de fondo se escuchaba el agua de las mangueras de los limpiadores y unos pasos que iban justo detrás de mi me pregunte a misma que si era el chico de antes.. me gire para comprobarlo y si era el, en unos instantes de segundos el tiempo era jodidamente lento mi cabeza se quedo algo pillada y pensé no puede ser.. ¡¿el?! después de un tiempo sin verle ahí estaba mirándome con los ojos abiertos como platos me gire de nuevo rápidamente para comprobar si era el o es que ya estaba alucinando y veía cosas donde no las había; sin ninguna duda era el no estaba alucinando, le miraba de reojo el no apartaba la mirada de mi.. llego un momento donde los caminos se bifurcaban.. el se fue por uno y yo por otro yo por lo menos no mire atrás el, no lo se porque no me gire para comprobarlo pero no creo que lo hiciese.. Que situación mas irónica ¿no..?
Llega un día alguien que aparece en tu vida, lo conoces camináis juntos por el mismo camino sin embargo hay un momento en el que uno de los dos acelera el paso y el otro lo intenta seguir pero ya es tarde porque este camino se topa con un muro en el que no se puede continuar avanzando hacia delante
sin embargo este a su vez esta hacia la derecha e izquierda se ve bifurcado en dos en el que cada uno toma su dirección en uno habrá mas baches o menos dependiendo del caminante
pero eso si, lo que nunca debe de hacer el caminante es volver a mirar atrás porque
cada uno a elegido ya ha tomado una decisión en la que ya la vuelta atrás solo significa un sufrimiento asegurado, ya no podemos elegir de donde venimos ni con quién hemos recorrido ese camino pero si podemos elegir hacia donde vamos.
Muy bueno. muy bueno
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