18 ene 2014

Un vaso de mas para echar a uno de menos.

Saber que esto se va consumiendo.Pero no puedes evitar seguir dándole profundas caladas, que nos llenan que sacian nuestro nerviosismo, ese nerviosismo que nos come poco a poco.
Inhalamos nuestros alientos y cuando se ha llenado cada uno de nuestro rincón lo dejamos escapar indignados.
Aspiras fuerte,saboreas, vives el momento, arriesgas..
Sabes que mas tarde o mas temprano todo se consumirá,y apagará como un cigarro y que al final solo te quedarás con la colilla en la mano, con el olor que desprende la nicotina sobre tus dedos y algunas que otras cenizas del cigarro; las sobras, los recuerdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario